Registros del condado de Curry revelan nuevos detalles sobre secuestro en Clovis
CURRY COUNTY, N.M. (KEYU) - Registros del condado de Curry revelan nuevos detalles sobre el secuestro de dos niños en Clovis a manos de su madre y el novio de esta.
Llamada inicial al 911 y parada de tráfico
Registros judiciales del condado de Curry indican que el 17 de septiembre, alrededor de las 2:45 p.m., el centro de despacho de Clovis recibió un reporte de secuestro cerca de Whippoorwill Way y Peacock Plaza.
Según los informes, la descripción del vehículo correspondía a un Dodge Charger blanco con matrícula de Nuevo México, en cuyo interior viajaban un hombre con gorra roja, una mujer y dos niños. Se informó que el automóvil se dirigía hacia Portales; sin embargo, los agentes lograron localizarlo y le marcaron el alto en el Subway ubicado sobre East 1st Street.
Los oficiales realizaron una detención de alto riesgo, en la que bajaron a Edward Alonzo del asiento del conductor y a Gabriella Gauna del asiento del copiloto.
Los informes señalan que los agentes encontraron a los niños a salvo en el asiento trasero.
Los registros indican que, al inspeccionar el vehículo, los agentes no encontraron un arma inicialmente, pero hallaron una lata abierta de cerveza Modelo en el asiento del copiloto y otra en el suelo de la parte trasera.
Uno de los oficiales declaró haber visto a Alonzo meter la mano hacia el interior del vehículo, creyendo que intentaba alcanzar o deshacerse de una posible arma.
Un agente habló con Alonzo, quien afirmó que no portaba ningún arma, pero que dentro del vehículo había una que pertenecía a Gauna. Tanto Alonzo como Gauna fueron trasladados al Departamento de Policía de Clovis junto con los menores, donde su tía pudo recogerlos.
El automóvil también fue remolcado a las instalaciones de la policía y se obtuvo una orden de cateo.
Declaración de la víctima
Los registros judiciales señalan que el padre presentaba signos de intoxicación, admitió ser alcohólico y declaró haber llamado a Gauna horas antes para pedirle que cuidara a los niños, pero ella se negó.
De acuerdo con los documentos, la víctima y padre de los dos menores habló con un oficial e indicó que tenía a los niños en el auto, listos para ir a casa de su abuela.
Fue en ese momento cuando Gauna —su expareja y madre de los menores— llegó con Alonzo, su actual novio, y le cerró el paso en la entrada vehicular (driveway).
Acto seguido, Alonzo confrontó al padre y le apuntó a la cara con un arma de color azul y gris, mientras Gauna tomó a los niños y los subió a su automóvil.
Posteriormente, Gauna y Alonzo huyeron del lugar y el padre llamó a la policía. También informó a los oficiales que una cámara de una vivienda vecina podría haber captado el incidente.
Según los informes, el padre reconoció que el arma pertenecía a Gauna debido a que habían mantenido una relación intermitente durante seis años.
Declaraciones de los sospechosos
Los registros detallan que los detectives interrogaron a Gauna, quien afirmó llevar saliendo con Alonzo entre tres y cuatro semanas y no haber podido ver a sus hijos durante algún tiempo.
Declaró a los detectives que el padre la había llamado ese día para pedirle que cuidara a los menores. Fue a recoger al hijo mayor a la escuela, pero descubrió que ya lo habían retirado del plantel.Luego, ella y Alonzo se dirigieron a la vivienda en Whippoorwill Way y llamaron en reiteradas ocasiones al padre de los niños, pero este no respondió. Al llegar, aseguró que los niños se emocionaron al verla y corrieron hacia ella.
Los informes indican que Alonzo bajó del vehículo debido a que el padre de los niños la estaba amenazando y se interpuso entre ambos. Discutieron verbalmente, pero la confrontación nunca llegó a ser física.
Gauna afirmó que subió a los menores a su vehículo y se marcharon.
De acuerdo con los registros, Gauna aseguró a los agentes que nunca vio a Alonzo armado, aunque admitió tener una pistola 9 mm guardada en casa de su padrastro. Los detectives se comunicaron con el padrastro, quien manifestó que no pudo encontrar el arma.
Los detectives también entrevistaron a Alonzo, quien declaró que había acompañado a Gauna a recoger a sus hijos. Manifestó a los agentes que el padre estaba ebrio y amenazaba a Gauna, por lo que intervino entre ellos. Dijo a los investigadores que el padre quería pelear, pero la situación no pasó a mayores. Posteriormente, él, Gauna y los niños subieron al auto y se fueron.
Los documentos judiciales señalan que Alonzo sabía que Gauna tenía una pistola, pero desconocía dónde estaba o cómo era, y negó haber estado armado. No obstante, admitió que sus privilegios de conducir estaban revocados en Nuevo México y que su licencia se encontraba suspendida.
Alonzo fue imputado por dicha infracción e ingresado en la cárcel del condado de Curry.
Cargos presentados
Los documentos indican que, durante el cateo del vehículo, los detectives hallaron en el asiento del conductor un arma que coincidía con la descripción proporcionada.
Gauna había reportado dicha arma como robada el 4 de agosto de 2025, reporte que fue validado como robo el 4 de agosto de 2026.
Alonzo enfrenta cargos por agresión agravada con arma letal, interferencia en la custodia legal y posesión de un arma de fuego por parte de un delincuente convicto (felon). Gauna está acusada de interferencia en la custodia legal y conspiración para cometer agresión agravada con arma letal.
Las autoridades señalan que la interferencia ilícita en la custodia consiste en que cualquier persona sin derechos de patria potestad o custodia retenga, oculte, atraiga con engaños o se niegue a devolver con dolo a un menor con la intención de no restituirlo.
Alonzo permanece detenido sin derecho a fianza en la cárcel del condado de Curry.
Gauna fue puesta en libertad el 21 de septiembre bajo fianza de palabra (recognizance bond).
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