Hombre acribilla a decenas en concierto en Las Vegas - Telemundo Amarillo

Hombre acribilla a decenas en concierto en Las Vegas

Por SALLY HO y REGINA GARCIA CANO

LAS VEGAS (AP) — Un hombre apostado en el nivel 32 de un hotel de Las Vegas disparó contra un concierto al aire libre al que asistieron cerca de 22.000 personas, y convirtió la explanada en un campo de muerte del cual no había muchas opciones para escapar. Al menos 58 personas fallecieron.

Es la peor matanza a tiros en suelo estadounidense en la historia moderna del país. La policía dijo que cerca de 515 personas resultaron heridas.

El motivo del ataque continúa siendo un misterio. “No puedo meterme a la mente de un psicópata en este momento”, dijo jefe de policía Joseph Lombardo.

Los asistentes al concierto corrieron por sus vidas la noche del domingo al otro lado de la calle del Mandalay Bay Hotel and Casino luego de que escucharon lo que en un comienzo parecía fuegos artificiales pero resultaron ser ráfagas de disparos, quizás de lo que fuera un arma automática.

Agentes del equipo táctico SWAT usaron explosivos para entrar en la habitación de hotel del atacante y hallaron que se había suicidado, dijeron las autoridades. El atacante fue identificado como Stephen Craig Paddock, de 64 años, un pensionado de Mesquite, Nevada, y tenía consigo por los menos 17 armas de fuego, incluyendo fusiles.

Estado Islámico se atribuyó el ataque. Sin embargo, el agente del FBI Aaron Rouse y otros más dijeron que los investigadores no habían visto nada hasta ahora que vinculara el ataque con grupo terrorista alguno.

La estrella de la música country Jason Aldean estaba sobre el escenario del Route 91 Harvest Festival el domingo cuando el agresor usó un objeto para reventar las ventanas de su cuarto de hotel y comenzó a disparar. Las luces de los disparos se podían percibir en la oscuridad, informaron las autoridades.

La multitud, ubicada en un espacio al aire libre, tenía pocos lugares para cubrirse y ningún camino para escapar fácilmente. Algunas víctimas cayeron al suelo, mientras que otras huyeron en pánico. Algunos se escondieron detrás de los puestos de venta, mientras que otros se arrastraron debajo de autos estacionados.

Luego de la primera ráfaga de disparos, la música se detuvo. Aldean abandonó el escenario y muchos asistentes estaban confundidos. La segunda parte del tiroteo continuó tras medio minuto.

“Fue lo más loco que he visto en toda mi vida”, dijo Kodiak Yazzie de 36 años. “Podías escuchar que el ruido venía del lado oeste de donde nosotros estábamos, del Mandalay Bay. Podías ver una luz, otra luz, más luces”.

Monique Dumas, de la Columbia Británica de Canadá, dijo que estaba a seis filas del escenario cuando comenzaron los disparos. Al principio, dijo que pensó que alguna botella se había roto, y luego que se trataba de fuegos artificiales.

Las parejas se tomaban de la mano al correr a través del terreno. Se podían ver rostros de confusión y shock, y la gente lloraba y gritaba. Algunos tenían sangre, otros fueron cargados por asistentes al concierto. Decenas de ambulancias se llevaron a los heridos, mientras que algunas personas subieron a las víctimas a sus autos y los llevaron al hospital.

Algunos de los heridos fueron alcanzados por las balas. Otros pisoteados por la multitud durante los momentos de pánico.

Al parecer el agresor disparó por más de 10 minutos mientras la policía de Las Vegas trataba frenéticamente de localizar al hombre en una de las torres del Mandalay Bay, de acuerdo con las comunicaciones de radio. Por varios minutos, los agentes no sabían de dónde provenían los disparos, si del Mandalay Bay o del Luxor, un hotel vecino.

Los investigadores dieron pocos detalles sobre las armas que el atacante utilizó, pero informó a través de la radio que eran disparos de un arma automática.

En un discurso a la nación, el presidente Donald Trump calificó el ataque como “un acto de maldad pura” y añadió que “en momentos de tragedia y horror, Estados Unidos se une como uno solo, así siempre ha sido”. Ordenó izar todas las banderas a media asta.

Las salas de urgencias de los hospitales estaban repletas de heridos. El representante Ruben Kihuen, cuyo distrito incluye una parte de Las Vegas, visitó un hospital y dijo que “literalmente, cada una de las camas está ocupada, cada pasillo se está utilizando. Cada persona que está ahí está tratando de salvar vidas”.

Las autoridades de Las Vegas pidieron donaciones de sangre e instalaron una línea telefónica para reportar a las personas desaparecidas y agilizar el proceso de identificación de los muertos y de los heridos. También abrieron un “centro de reunificación familiar” para que las personas pudieran encontrar a sus seres queridos.

Entre los muertos había al menos tres policías de varios departamentos que estaban fuera de servicio y asistieron al concierto, informaron las autoridades. Dos agentes en servicio tienen heridas, uno está en condición grave, indicó la policía.

“Es un momento devastador”, declaró el sheriff Lombardo.

Las autoridades creen que el atacante era un “lobo solitario”, pero quieren hablar con la compañera de cuarto de Paddock, una mujer que Lombardo indicó estaba fuera del país al momento que ocurrió el tiroteo.

Paddock vivía en una comunidad de retirados, era dueño de algunas propiedades, tenía una licencia de piloto y le gustaba viajar a Las Vegas para jugar al póker con grandes sumas de dinero.

Eric Paddock, hermano de Paddock, y quien vive en Florida, dijo a los medios de comunicación: “Estamos completamente estupefactos. No podemos entender qué sucedió”.

Aunque Paddock parece no tener historial criminal, su padre era un ladrón de bancos y figuró en la lista de los más buscados del FBI después de que escapó de una prisión en Texas en la década de los 60.

La alcaldesa de Las Vegas, Carolyn Goodman, dijo que el ataque del domingo por la noche fue labor de un “un lunático desquiciado lleno de odio”.

El grupo Estado Islámico se atribuyó el ataque; dijo que el “soldado” se había convertido al islam hace meses. Sin embargo no aportó evidencia y el grupo terrorista es conocido por atribuirse ataques sin tener pruebas.

Las autoridades cerraron parte del céntrico bulevar de Las Vegas y de la interestatal 15.

Casi cada centímetro de Las Vegas Strip está bajo vigilancia, la mayoría puesta por los casinos para monitorear sus propiedades. Eso podría producir una gran cantidad de material para los investigadores.

Horas después del tiroteo, Aldean publicó en Instagram que él y su equipo se encontraban bien y dijo que la balacera fue “más que horrible”.

“Me duele en el corazón que esto pueda sucederle a alguien que simplemente había ido al concierto para disfrutar y debería de haber pasado una noche divertida”, dijo la estrella de country.

Antes del domingo, el tiroteo más mortífero en la historia moderna de Estados Unidos tuvo lugar en junio de 2016, cuando un pistolero que profesaba apoyo a grupos extremistas musulmanes abrió fuego en una discoteca gay de Orlando, Florida, matando a 49 personas.

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